Radiografía psíquica hacia tiempos mejores

“El que pega primero, pega dos veces”, reza el dicho popular. Y de esto sabe Metallica (para bien y para mal) a lo largo de su cambiante carrera musical de 35 años.

Hardwired, el primer tema del nuevo álbum en salir a la luz con videoclip propio (como así también cada una de las canciones del disco doble) es un cachetazo para despertar, otra vez, la multifacética y enojada identidad del grupo.

La locura aterriza en las letras, mientras el arte interno del booklet del disco plantea una tomografía humana. Un reflejo hacia la introspección y regresión a las raíces musicales de Metallica. Hardwired… To Self-Destruct es la mejor placa desde el “black album” (1991).

Vale preguntarse: ¿cómo habría calzado Hardwire… 25 años atrás? ¿Sería visto como la contracara de And Justice For All? A pensarlo.

El “riseeeee” bien estirado de James Hetfield en Atlas, Rise! o la flamante Now That We´re Dead, que viaja a las épocas del Load, pone al oyente frente a un reto: disfrutar de un Metallica plagado de nostalgia, pero con un halo de frescura.

El cuarteto californiano (monopolizado, como nunca, por el tandem Ulrich-Hetfield) vuelve a jugársela por un disco largo (apenas supera los 75 minutos de Death Magnetic), craneado al milímetro como aquel álbum de 2008. Además, mantuvieron al ingeniero de sonido (Greg Fidelman), quien desplegó una gran factura técnica. Así se refleja en el grueso parcheo de Lars, hermanado al bajo de Trujillo y las guitarras de James y Kirk.

La voz limpia de James se “ensucia” al comienzo de Moth Into Flame, mientras lo persigue una acelerada cabalgata de riffs. Vibrante. El homenaje a Sad But True en Dream No More (¡compárenlos desde el minuto 4!) se antepone al cierre del primer disco: Halo On Fire que se remonta a Load y ReLoad.

Metallica no se recuesta en su leyenda, siempre le gustó aguijonear su pasado, revitalizarlo discográficamente. ¿Cuántas bandas insignias se aventuran como ellos?

Pasando al segundo CD, Here Comes Revenge es el tema más híbrido del álbum con toques de Leper Messiah (Master of Puppets) y bases de Enter Sandman en la bata. Llama la atención Murder One, el tema homenaje al fallecido Lemmy Kilmister, líder de Motörhead: sonido a medio tiempo y semilla grunge que se contrapone al rock veloz y sanguíneo del grupo inglés.

La versión deluxe del disco (3 CDs) incluye la retuneada Lords Of Summer -que destila velocidad por los poros-, un medley de Ronnie James Dio, covers de Deep Purple, Iron Maiden y diez temas en vivo de la era dorada de la gran M (incluida Helpless, de Diamond Head) .

¿Es claro lo que se busca, no? Viajar hacia ese momento irrepetible de los años ‘80, que llevaron a Metallica a ser lo que son. Por eso terminan el segundo disco con Spit Out The Bone en donde escupen en la cara sus orígenes thrasheros.

Un disco que eleva la vara de “Death Magnetic” y es un buen reflejo de la historia del grupo.

Fuente de la Noticia

Anuncios

RADIONLINE

Somos un equipo de colaboradores que escribimos sobre los que nos da la gana. ¿Tenes ganas de hacer radio? ...Sumate a nuestra a nuestra propuesta!
Back to top button
Close